Cabeza de Framontanos
Trabanca siempre ha tenido una especial relación con La Cabeza. Este pueblo tuvo ayuntamiento propio pero desde hace unos años (1975) es una pedanía de Villarino de los Aires.
En Cabeza de Framontanos se celebra la fiesta de San Juan el 24 de junio, con su hoguera, su verbena, … y no hay que dejar de visitar el bar de Juan. Es un auténtico museo etnográfico, como podeis ver en la fotografía.
La historia de La Cabeza y de Trabanca es poco conocida. Ambos pueblos se formaron probablemente a partir de aquellas comunidades libres que, al margen de los ejes privilegiados por la política de repoblación y al abrigo de la codicia de los ricos (más interesados en establecerse en parajes mejor dotados), pudieron instalarse en los vastos espacios dejados sin roturar. El habitat se concentró cerca de los manantiales de agua. Se piensa que tal vez La Cabeza hizo el papel de epicentro de una pequeña colonia de migrantes de ahí su nombre aunque desde un punto de vista etimológico, su nombre podría indicar que sus habitantes provienen del norte peninsular, de más allá de los montes según eruditos locales.
El destino de las tres dehesas (Cabeza de Framontanos, Trabanca y La Zarza de Don Beltrán) fue muy parecido, reforzándose así los lazos ya creados por una presumible comunidad de origen y profunda identidad cultural.
Por último, ha sido sólo en la primera mitad del Siglo XX, entre 1919 y 1941 en La Cabeza y en Trabanca respectivamente, cuando en propiedad y posesión coincidieron nuevamente entre las mismas manos, gracias a la compra de las dehesas por los antiguos arrendatarios.
